Variaciones para un verano, de Olga Zamboni

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Que­ri­da Olga Zam­bo­ni:
Leí tus Varia­cio­nes para un verano de un tirón, aun­que toda­vía me cues­ta un poco leer en la pan­ta­lla. Muy buen tra­ba­jo, un pro­fun­do estu­dio de la psi­co­lo­gía feme­ni­na, de esa sol­te­ra dig­na y libre, y de su amor (¿cómo lla­mar­lo si no?), de ese encuen­tro en que “lo suyo –lo de los dos— era una per­la pre­cio­sa, ocul­ta, lle­na de fas­ci­na­ción y encan­to [que] no debía gas­tar­se con reglas bur­gue­sas o pro­me­sas for­ma­les”. Cómo lla­mar esa “per­la”: cada lec­tor dirá su pala­bra, y se men­cio­na­rá tal vez debi­li­dad, ton­te­ría, some­ti­mien­to, valen­tía, entre­ga, maso­quis­mo y otras carac­te­ri­za­cio­nes psi­co­ló­gi­cas. Lo feme­nino da para mucho...
En mi lec­tu­ra la lla­ma­ría amor, aun­que sea difí­cil defi­nir ese con­cep­to, alre­de­dor del cual la nove­la inda­ga y pro­po­ne.
La socie­dad recha­za esa expe­rien­cia de Marián, sus mis­mas ami­gas cri­ti­can ese des­lum­bra­mien­to, ese encuen­tro pro­fun­do a pesar de sus limi­ta­cio­nes.
Y en esa vida Marián cre­ce como artis­ta, como pia­nis­ta y alcan­za en su madu­rez la sabi­du­ría mere­ce­do­ra de Ams­ter­dam y, sobre todo, de Roma.
Impo­si­ble enten­der ese verano posa­de­ño de la refle­xión y del esta­ble­ci­mien­to del final de un ciclo sin la músi­ca, sin las varia­cio­nes que no son solo gold­berg, sino varia­cio­nes sobre la apro­pia­ción –per­so­na­li­za­ción– de la músi­ca, la madu­rez, el encuen­tro con el hom­bre, la liber­tad, lo feme­nino en la fami­lia, en el encuen­tro casual y bre­ve, en lar­gos vein­te años de viven­cia, en el ciclo que ter­mi­na. Lo que ha carac­te­ri­za­do a las Varia­cio­nes –inte­rio­ri­dad, ímpe­tu, mag­ni­fi­cen­cia— ser­vía para evo­car el pasa­do.
Marián en mi lec­tu­ra nece­si­tó cam­biar de piel y lle­gar a un cli­max en su músi­ca para via­jar a Roma; el ciclo no fina­li­za por for­ma­lis­mos, sino por­que el egoís­mo de Remo tam­bién rema en con­tra.

( Car­ta envia­da a Olga Zam­bo­ni, fecha­da en San­ta Inés, Misio­nes, en agos­to de 2014)

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Núñez es un misionero de Santa Inés, aunque nació en Buenos Aires. Puede anotarse información sobre sus actividades y pasiones en la página www.angelnunez.com.ar OBRA POÉTICA Nosotros-Piedra, Bs Aires, Rodolfo Alonso, 1972 Narraciones del destierro, Caracas, Patria Grande, 1979; - 2ª edición ampliada, Bs Aires, Pequén, 1984 Poemas de la búsqueda del renacer, Bs Aires, ediciones de autor, 1993, 1994, 1998 y 2015 Geografía de mi ansia y otros poemas, Bs Aires, Pueblo Entero, 1994 Poemas fundamentales, Bs Aires, Último Reino, 1996 Los versos del tiempo, Bs Aires, Imprenta Ideal, 2004 [Es de 2006, por error consta el año antes mencionado]. Segunda edición 2011. Poemas de la construcción de la selva, Posadas – Buenos Aires, Imprenta Ideal 2012.