El viejo y persistente árbol Pindó

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Expli­car una duda sien­do gurí a tenor del des­co­no­ci­mien­to y has­ta el mis­mo temor arrai­ga el des­con­sue­lo y todo es incer­ti­dum­bre.
“…Un exten­so pasi­llos de vie­jos ladri­llos húme­dos en cuyos cos­ta­dos plan­tas de dalias flo­re­ci­das, arbus­tos de jaz­mi­nes en flor y ergui­das resis­ten­tes plan­tas de colas de yaca­ré mar­ca­ban la sen­da de sali­da del fren­te de la anti­gua casa de made­ra esti­lo ale­mán para pos­te­rior­men­te desem­bo­car en una esca­le­ra de cin­co esca­lo­nes de cemen­tos con cone­xión direc­ta a la calle prin­ci­pal.
Muchas veces sen­ta­dos en los fríos esca­lo­nes obser­van­do la pro­nun­cia­da pen­dien­te de la calle, enro­je­ci­das por la pol­va­re­da de nues­tra tie­rra roja; impreg­na­ban nues­tros sen­ci­llos ropa­jes, encar­dién­do­nos la piel de nues­tros pies des­cal­zos y cabe­llos duros.
Sobre ambos lados de las esca­le­ras yacían plan­ta­dos dos media­nos pin­dó, ape­nas flo­re­ci­dos y mar­ca­ban en altu­ra nues­tra cor­ta edad, sus flo­re­ci­dos raci­mos pre­sen­ta­dos en enor­mes col­ga­jos con fru­tos de colo­res ama­ri­llos, hacían las deli­cias en aro­mas y colo­res como el mis­mí­si­mo sol calu­ro­so de los vera­nos de las sies­tas misio­ne­ras.
De pron­to a los lejos una tozu­da voz reso­nó a nues­tras espal­das exhor­tán­do­nos en for­ma coher­si­va a hacer silen­cio por­que los mayo­res esta­ban dur­mien­do la sies­ta.
Que sor­ti­le­gio; aque­lla pesa­dez des­lum­bro la ale­gría de aque­llas risas entre­cor­ta­das y en mis­mí­si­mo de los silen­cios, la niñez se cobi­jó con la sen­sa­tez y con mucha alti­vez… era la voz del abue­lo.
Por tiem­pos sona­ron esos ecos, en el dia­rio tras­cu­rrir de la vida ante tan­tos cami­nos reco­rri­dos, pero nada igua­lar las sies­tas aque­llas de la sana infan­cia por lo que el capri­cho de la nos­tal­gia no lejos de la reali­dad pre­sen­te nos hicie­ron vol­ver al vie­jo lugar. “hoy; aque­lla alti­vez encu­brie­ron los recuer­dos, los que en momen­tos de zozo­bra hicie­ron de la inme­dia­tez, fir­me­za y carác­ter”.
La quie­tud del lugar halla­ban encen­di­dos, impo­nen­tes pinos ver­des y anti­guos en su espe­sor, hacían frio y oscu­ro el lugar, nada en efí­me­ro sus­pi­ro de nos­tal­gia acer­ca­ría la exis­ten­cia físi­ca del ya falle­ci­do abue­lo o escu­char muy a lo lejos las reso­nan­tes risas entre­cor­ta­das de mis pri­mos y yo, que ante la pri­mer pro­pues­ta de picar­día esca­pá­ba­mos con caña de pes­car en mano y anzue­los moja­rre­ros al pri­mer arro­yi­to más cer­cano del fon­do de la casa, que con sus aguas tur­bia roji­zas y des­pués de algu­nos agua­ce­ros con suer­te de gurí cabe­zu­do, siem­pre algún bagre ama­ri­llo y bigo­tu­do ponía en sus­pen­so has­ta el ner­vio­sis­mo o doce­nas de moja­rras col­ga­das en hor­que­tas des­de sus bran­quias, hacían la fae­na de pes­ca con­clui­da.
La nos­tal­gia inva­día, mien­tras reco­rría la vie­ja y pol­vo­rien­ta calle pro­nun­cia­da cuan­do de pron­to alguien dice pre­sen­te en esa inmen­si­dad majes­tuo­sa, entre las impo­nen­tes espe­cies vege­ta­les ape­nas pene­tran­tes a la luz del día, rodea­dos de flo­re­ci­dos euca­lip­tos y resi­no­sos pinos, dife­ren­tes entre las espe­cies, ergui­dos y res­plan­de­cien­tes volup­tuo­sos en sus copas, mar­can­do el lugar en ambos cos­ta­dos de las per­di­das esca­le­ras ape­nas visi­ble por el male­zal exis­ten­te, como her­ma­nos jun­tos en el tiem­po ante las adver­si­da­des pero flo­re­ci­dos en lo más alto, secue­las del tiem­po trans­cu­rri­do, el que­ri­do y vie­jo ami­go que has­ta enton­ces de nues­tra pre­sen­cia en los años aque­llos aca­ri­ciá­ba­mos con nues­tra manos des­po­ján­do­les de sus fru­tos, hoy que tan alto yer­gues ansian­do la liber­tad como seña­lan­do con ultran­za entre las adver­si­da­des de las espe­cies fir­me, pre­ci­so, rec­to y vale­ro­so; ahí yaces en lo alto, nues­tro que­ri­do y vie­jo ami­go árbol pin­do.

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De l libro Anto­lo­gia “Voces lite­ra­rias del Alto Para­na”

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Nacido en Eldorado- Misiones el 10/04/1961. Inicio en Escuela Provincial Santa Teresita, km 18, Puerto Piray, Municipio de Montecarlo. Culmino Escuela Parque Adam- B° Kennedy- Posadas. Inicio Colegio Nacional Martin de Moussy E.F.A Agroindustrial Bompland- Misiones Culmino Colegio Nacional Manuel Belgrano. Promocion año 1985 Escuela Oficiales POLMIS Gral Manuel Belgrano (Actualmente situacion de retirado) Escalafón técnico profesional BROS. Becado Licenciatura en seguridad en estructura edilicias POL. FDE.Argentina. Perito explosivo POL FED ARG. Derecho Universidad Catolica Encarnacion Paraguay (Nuestra Sra de Asuncion UNSA). BREVE RESEÑA Siguiendo los destinos laborales de su padre, siendo niño y adolescente recorrió múltiples lugares de nuestra provincia misionera. Ya adulto por su misma profesión hizo lo mismo, tomando contacto con las letras desde muy pequeño avisoro en multiples escritos, poemas, cuentos, novelas con criterios narrativos. Celoso defensor de la naturaleza, y gran estudioso de la concepcion social de las villas rurales y etnias fronterizas. Sus escritos cuentan con alto contenido metaforicos utilizando con criterios técnicos, amplios en las descripciones, escenarios genéricos de sus sucesos "La Patria Grande del Guri monte adentro" (novela); "El Viejo amigo, arbol Pindó" (cuento). "Lagrimas de tu adios", "El puñal del arbol". "El Poeta". Y otros en poesias. Radicado en su ciudad natal, participante activo con la Asociación de escritores de Eldorado. Su última participación en el libro Antología "Voces Literarias del Norte misionero" selecciono dos obras en el rubro cuento y poesia.