Este libro

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Encabezado de

Me vie­nen estas cosas del fon­do de la vida:
Acu­mu­la­do esta­ba, yo me vuel­vo refle­jo . . .
Agua con­ti­nua­men­te cam­bia­da y remo­vi­da,
Así como las cosas, es muda­ble el espe­jo.

Momen­tos de la vida apri­sio­nó mi plu­ma,
Momen­tos de la vida que se fuga­ron lue­go,
Momen­tos que tuvie­ron la vio­len­cia del fue­go
O fue­ron más livia­nos que los copos de espu­ma.

En todos los momen­tos don­de mi ser estu­vo,
En todo esto que cam­bia, en todo esto que muda,
En toda la sus­tan­cia que el espe­jo retu­vo,
Sin ropa­jes, el alma está lim­pia y des­nu­da.

Yo no estoy y estoy siem­pre en mis ver­sos, via­je­ro,
Pero pue­des hallar­me si por el libro avan­zas
Dejan­do en los umbra­les tus fie­les y balan­zas:
Requie­ren mis jar­di­nes pie­dad de jar­di­ne­ro.

Sobre la auto­ra:
Alfon­si­na Stor­ni (1892 — 1938) fue una escri­to­ra argen­ti­na cono­ci­da por sus ver­sos refle­xi­vos.